Retretes, servicios, excusados, wáteres, inodoros, lavabos, baños, pantalones rosa y estropajo donde va quedando el fruto ocre de nuestra vida, el cimiento mate de nuestro ser, y ese olor a inocencia y uremia que es el resumen del alma y lo único que va a quedar de nosotros a la muerte, aunque hayamos escrito tratados y construido diques. La ciudad es un piano incendiado y prostituido que sólo yo supe hacer sonar. Pero ahora la huyo y la odio. El campo es un instrumento pastoril algo analfabeto e irritante, y la literatura ya no engaña a nadie. Creías en las mujeres y un día encontraste su revés de retretes y espejos, de polveras y residuos. En el espejo blanco del retrete te miras el hueco donde debía estar la conciencia y te suenas el alma. Sólo el espejo del retrete conoce tu biografía y el poco sol que te queda de vida. Hay un pájaro de frío picando en la ventana y un caballo celeste que me mira como un niño. Estallidos de rojo y luz hacen fogata en torno y el reloj de la pleura me duele como un secreto.
Mortal y rosa - Francisco Umbral
No hay comentarios:
Publicar un comentario