«Me alegro de verle por fin otra vez aquí, señor Von Pasenow», dijo el barón, que lo recibió en el vestíbulo, y cuando Joachim le habló del invitado, a causa del cual había postergado su visita, el barón le reprochó no haber traído consigo a Bertrand. Ni el propio Joachim se lo explicaba; de seguro no hubiera supuesto ningún problema; pero cuando entró Elisabeth, encontró sin embargo más correcto haber venido solo. La encontró muy hermosa, oh, seguro que Bertrand tampoco se habría sustraído al encanto de una belleza así, y que en su presencia no se habría atrevido a emplear aquel tono desenfadado que le era propio. No obstante, a Joachim le hubiera gustado presenciarlo, al igual que se desea por ejemplo oír en la iglesia una palabra irrespetuosa o asistir a una ejecución.
Pasenow o el romanticismo - Hermann Broch
No hay comentarios:
Publicar un comentario