Pasenow o el romanticismo - Hermann Broch
lunes, 25 de julio de 2022
Pero entonces Bertrand golpeó su copa y pronunció un breve brindis, y de nuevo no se sabía si hablaba en serio o en broma o si las pocas copas de champán que había tomado habían sido ya demasiado para él, tan extraordinariamente difícil de entender era su discurso, porque hablaba del ama de casa alemana, que como imitación es encantadora, ya que el juego es la única realidad de esta vida, por eso el arte es siempre más hermoso que el paisaje, un traje de carnaval más atrayente que un auténtico traje, y el hogar de un guerrero alemán no será perfecto hasta que, apartado de lo trivial y unívoco, profanado por un negociante sin tradiciones, no sea santificado de nuevo por la más encantadora de las muchachas bohemias; por esto pide a los presentes que brinden con él a la salud del ama de casa más hermosa. Sí, todo aquello era algo oscuro y reticente y no se sabía si estas alusiones a la imitación y a la copia implicaban de algún modo sus propias ideas sobre el representante, pero como Bertrand, pese a que seguía sonriendo con su peculiar ironía, no había dejado de mirar amistosamente a Ruzena, se sabía que todas sus palabras habían sido un homenaje dirigido a ella y que uno podía descartar oscuras ambigüedades, y la comida terminó alegremente para todos y sin contrariedades.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario