sábado, 14 de mayo de 2022

Pero, por otro lado, surgieron nuevos asuntos que le preocupaban. ¿Qué fue lo que en el verano le había dicho a Inger aquel lapón? ¿Que él, Isak, no había comprado las tierras? ¿Y por qué iba a comprarlas? El campo estaba ahí, el bosque también, él llegó, cultivó la tierra y construyó un hogar en medio de la naturaleza virgen, alimentaba a su familia y a sus animales, no debía nada a nadie, trabajaba sin descanso. En varias ocasiones había pensado en hablar con el comisario rural cuando bajara al pueblo, pero lo había ido aplazando; el comisario no tenía buena fama, e Isak era un hombre parco en palabras. ¿Qué le diría y con qué pretexto?

La bendición de la tierra - Knut Hamsun

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