Memorias del subsuelo - Fiodor Dostoyevski
sábado, 16 de enero de 2021
Pero todo esto no es más que un sueño dorado. ¡Oh, dirán ustedes! ¿Quién fue el primero que dijo, el primero que proclamó que el hombre hace marranadas sólo porque ignora sus verdaderos intereses y que si se le instruyera debidamente, si se le abrieran los ojos para ver aquello en que consisten sus verdaderos y auténticos intereses, al instante dejaría de hacer marranadas y se volvería bueno y noble, porque siendo instruido y comprendiendo verdaderamente dónde están las ventajas, encontraría su propia ventaja en la bondad, pues como es bien sabido para todos, nadie obra a conciencia en contra de sus propios intereses, y en consecuencia, también él, se vería necesariamente obligado a hacer el bien? ¡Oh, ingenua y pura criatura! ¿Cuándo, durante estos últimos milenios, ha actuado el hombre movido únicamente por su propio interés? ¿Qué hacer con los millones de datos que testifican que la gente con conocimiento de causa, es decir, aquellos que comprendieron perfectamente en qué consistían sus verdaderos intereses, los hayan dejado en segundo plano y se hayan precipitado por otro camino en pos del riesgo y del azar, sin que nada ni nadie les obligara a ello, como si únicamente les moviera el deseo de esquivar el camino señalado y probar terca y voluntariamente otro, más difícil y disparatado que tenían que buscar casi entre las tinieblas? Será, que en efecto preferían esa terquedad y esa voluntariedad frente a la ventaja… ¡Ventaja! Pero ¿qué es la ventaja? ¿Se atreverían a arriesgarse a definir en qué consiste exactamente la ventaja para el hombre? ¿Qué ocurriría si se diera el caso de que alguna vez la ventaja para el hombre no sólo pudiera, sino que debiera consistir en desear para uno mismo no ya algo ventajoso, sino algo que incluso fuera malo? Y si fuera así, y se diera un solo caso de esas características, entonces la regla entera se iría al garete. ¿Creen que existen casos así?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario