sábado, 16 de enero de 2021

De lo contrario, déjate llevar por tu impulso ciegamente, es decir, sin razonar y sin buscar una causa primaria; ahuyentando la conciencia, aunque sólo durante ese instante; intenta odiar o amar, con tal de no estarte con los brazos cruzados y sin hacer nada. Pasados dos días como máximo, comenzarás a despreciarte a ti mismo por haberte engañado. Y el resultado será una pompa de jabón y la inercia. ¡Oh, señores, puede que me considere una persona inteligente sólo por aquello de que durante toda mi vida nunca pude comenzar ni acabar nada! Bueno sí, soy un charlatán, un charlatán inofensivo y sensible, como lo somos todos. ¡Pero qué se le va a hacer, si la única finalidad de cualquier hombre inteligente consiste en la charlatanería, o sea en el premeditado hablar por hablar!

Memorias del subsuelo - Fiodor Dostoyevski

No hay comentarios:

Publicar un comentario