lunes, 16 de septiembre de 2019

Pues quien debió escuchar escuchará siempre, lo mismo si lo ignora que si sabe que nunca más volverá a oír nada. Dicho de otro modo, a ellos les gusta decir de otro modo —esto es indudable y permite ganar tiempo—, el silencio, una vez roto, ya no se recompondrá nunca. ¿No hay, pues, esperanza? Desde luego que no, veamos, qué idea. Sí, acaso, una esperanza pequeña, pero que nunca servirá. Pero se olvida. O si es uno solo se irá completamente solo, hacia su amo, y su alargada sombra le seguirá a través del desierto —es el desierto, primera noticia—, y Worm verá el día en el desierto, el día del desierto, el día en que ellos lo atraparán, es el mismo que en todas partes ellos dicen que no, lo dicen más puro, más claro, habláis de un asunto, oh, no se trata forzosamente del Sahara, hay otros, lo que cuenta es el ozono, habrá necesidad de ozono, en los primeros tiempos, ah, sí, en los últimos también, es algo que esteriliza.

El innombrable - Samuel Beckett

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