lunes, 30 de septiembre de 2019

El ocio, la belleza, la cultura, borran el pasado. Los que se quieren insignes, nobiliarios, carecen realmente de tradición, de historia, como un objeto demasiado nuevo. En quienes está escrita la Historia es en los pobres. Todo puede leerse en ellos.
Batallas, trabajos, sufrimientos. La historia de las enfermedades y la historia de los monumentos. Todo está en el cuerpo de un obrero. Han movido el mundo. Han hilvanado en su pecho desnudo los fríos prehistóricos, las hambres medievales, la esclavitud romana, el esfuerzo gótico, la hoguera cursiva de las revoluciones y la geometría negra de las cárceles. Mira a un obrero.

Mortal y rosa - Francisco Umbral

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