lunes, 26 de agosto de 2019

Entonces uno trata de poner atención, considerar con atención todas estas cosas oscuras, decirse penosamente que ocurren por culpa nuestra. ¿Culpa? Es la palabra que suele emplearse. ¿Pero qué culpa? No es aún el momento de la despedida, y qué magia tienen esas cosas oscuras de las que habrá que despedirse cuando vuelvan a pasar. Porque hay que despedirse, no despedirse sería una tontería, cuando uno quiere hacerlo. Y si uno piensa en los contornos de la luz de antaño, lo hace sin melancolía. Pero ya no se piensa mucho, ¿con qué íbamos a pensar? No lo sé.

Molloy - Samuel Beckett

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